Os sugerimos que este fin de semana probéis este plato que está a medio camino entre el risotto italiano y nuestro guiso tradicional de arroz y pollo. El sabor a arroz casero lo tiene, ya que lleva sofrito y vino. Sin embargo, la rúcula y los piñones le darán un toque sofisticado y original a la receta.
Ingredientes
- 500 gr. de carne de pollo troceada
- un trozo de pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de pimentón
- un chorro de vino blanco
- 200 gr. de arroz
- 1 l. de caldo de pollo (aprox.)
- rúcula
- un puñado de piñones tostados
- aceite
- pimienta
- sal
Preparación:
1. En una cacerola con un buen fondo de aceite ponemos a dorar el pollo salpimentado. Cuando haya tomado un color uniforme, lo retiramos de la cacerola.
2. Picamos todas las verduras y las ponemos a rehogar en el mismo aceite del pollo. Cuando estén tiernas, incorporamos el arroz, el pimentón y un poco de sal. Regamos con un poco de vino y dejamos evaporar, removiendo de vez en cuando. Entonces, echamos el pollo.
3. Añadimos el caldo caliente necesario, poco a poco, y dejamos cocer el arroz unos 20 minutos. Justo antes de servirlo, rectificamos de sal y añadimos unos puñados de rúcula y los piñones tostados.
Receta inspirada en la imagen de Kuhnrikon

