
Durante todo lo que llevamos de otoño hemos ido aportando recetas con frutas de temporada y ya era hora de que preparáramos alguna con membrillo. Es imprescindible la receta del dulce de membrillo.
El dulce de membrillo o carne de membrillo es una aromática crema compuesta sólo de membrillos y azúcar. A los niños les encanta por su textura suave y su sabor dulce. El dulce de membrillo tiene gran facilidad para adaptarse tanto a preparaciones con pan y aperitivos como a pastelería. Si probáis a usarlo en el desayuno con untado en tostadas o en el bocata del cole sólo o mezclado con mantequilla, queso blanco o incluso acompañando a un foie gras los niños consumirán fruta y disfrutarán de bocados diferentes. También está delicioso solo como postre.
Para hacer el dulce partimos de dos kilos de membrillo. Los ponemos a cocer enteros y sin pelar en una olla cubiertos de agua durante una media hora. Cuando se han enfriado un poco, los pelamos y descorazonamos para ir sacando la carne poco a poco.
El truco está en pesar el membrillo cocido y añadir la misma cantidad de azúcar. Después trituramos todo junto y lo ponemos al fuego en una olla. Con paciencia vamos removiendo con una cuchara de palo durante una media hora a fuego medio, hasta que se pierda toda la humedad y el membrillo adquiera la consistencia adecuada. Una vez en su punto lo pasamos a un molde y dejamos enfriar.
Vía: Recetas de mamá
Imagen: La bambina in cucina




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