Este finde toca probar unas patatas “fritas” diferentes. Aunque veamos que su corte es igual que el de las fritas, éstas van horneadas, de modo que resulten tiernas por dentro y crujientes por fuera. El toque de la receta de San Francisco es la salsa verde de ajo y perejil con la que se riegan las patatas asadas. Ideales por tanto con unos buenos filetes o con pescado a la plancha.
Ingredientes
- 1 kilo de patatas para freír o asar
- unos 4 dientes de ajo
- perejil fresco al gusto
- aceite de oliva
- pimienta
- sal
Preparación:
1. Precalentamos el horno a 230 grados y en una bandeja o varias de horno ponemos un pliego de papel antiadherente que rociaremos con aceite.
2. Cortamos las patatas peladas en bastones gruesos. Las lavamos y las secamos bien. Mezclamos con las tres cucharadas de aceite en un tazón grande y las salpimientamos. Las embadurnamos bien y las distribuimos en una sola capa sobre la bandeja para hornear.
3. Asamos las patatas, removiéndolas de vez en cuando, hasta que estén doradas y tiernas, durante unos 30 minutos.
4. Entonces, subimos el calor a 250 grados y continuamos cocinando las patatas hasta que cojan un color más oscuro y una textura crujiente. Bastarán unos 5-10 minutos más.
5. Mientras tanto picamos muy bien el ajo y el perejil y lo mezclamos con un chorrito de aceite. Añadimos este aliño a las patatas recién salidas del horno. Rectificamos de sal y pimienta.
Receta inspirada en la imagen de Blogsbabble

