guiso de patatas, níscalos y almejas
Aprovechando que seguimos estando en época de setas y además ha empezado a hacer frío de verdad, nada mejor que un rico y reconfortante guiso de patatas, níscalos y almejas. Veréis que no es muy complicado de hacer, lo mas importante quizás, asegurarnos de que los níscalos estén bien limpios y no lleven tierra y que las almejitas no tengan arena, ya que de otra forma se nos podría echar a perder todo el plato. Para limpiar las setas siempre he oído que mejor quitarles la suciedad con un paño húmedo, que nada de agua, y así procuro hacerlo siempre. Aunque si me encuentro alguna seta con abundante tierra no dudo en limpiar bajo el chorro del grifo y secar. Para asegurarnos de que las almejas no llevan arena, suelo dejarlas unas horas antes de preparar la receta en agua salada para que se abran y expulsen todos los granitos de arena que pudieran tener.

Este guiso de alubias con almejas es una delicia. Se hace a fuego lento, como tiene que ser. Y gracias a las fotos del paso veréis que prepararlo lleva su tiempo pero que no es complicado. Lo importante es poner las alubias en remojo la noche anterior y luego cocerlas partiendo de agua fría. Según nos vaya pidiendo agua el guiso añadiremos el agua que necesite, pero siempre fría.

El otro día mi madre iba a hacer sopa de marisco y le pedí que fuera un pelín más despacio para ir fotografiando y tomando nota de la receta. Me sorprendió porque era más sencilla de lo que yo pensaba. Los niños la llamaron sopa de mar por los "tropezones" que llevaba y se la comieron encantados. En este caso se prepara el caldo por un lado y por otro el marisco, que se rehoga con la cebolla. Luego se mezcla todo y se cocinan los fideos aunque se puede servir incluso sin ellos porque solo con marisco está también buenísima.

Categorías: Recetas de Sopas

Para cenar, una buena opción son las sopas. Ahora con el calor podemos tomarlas templadas o incluso frías. En este caso, vamos a preparar una deliciosa y sana sopa de pescado blanco (yo he usado merluza) y la hemos acompañado con patatas, pimientos y cebolla. También podríamos añadirle arroz, que le iría fenomenal. Para hacerlo más rápido hemos utilizado un caldo de pescado ya preparado, pero por supuesto, podéis hacer vuestro propio caldo. Es una buena idea que cuando vayáis al mercado y compréis pescados les digáis al pescadero que no os tire las espinas ni la cabeza porque con ella podréis preparar caldos riquísimos que podréis guardar en botes en el congelador para hacer arroces, pasta, sopas, potajes...