Helado de chirimoya: ¡con fruta de otoño!

Ingredientes Un par de chirimoyas grandes (500 gr. de pulpa) Zumo de limón Opción 1 200 gr. de leche condensada 200 ml. de nata para montar 2 cucharadas soperas de azúcar glass Opción 2 400 ml. de leche evaporada 150 gr. de azúcar Entre las frutas del otoño, nos encontramos en el mercado con las dulces chirimoyas. Esta fruta tropical nos resulta riquísima al natural, aunque tal vez un poco incómoda y peligrosa para los niños, por aquello de las pepitas. Todavía no hace un frío otoñal y podemos seguir tomando helados. Seguro que con este postre los peques disfrutan mejor del sabor las propiedades de la chirimoya.

Recetas divertidas con chirimoya

Entrado ya el otoño, reaparecen en los mercados las frutas típicas de la estación. No podían faltar las chirimoyas. La chirimoya es una fruta cultivada en climas subtropicales (En España existe la DO Costa Tropical) rica en hidratos de carbono, vitamina C y potasio. Su consumo, por tanto, es aconsejado para los más pequeños aunque puede resultarles algo incómodo debido a esas grandes pepitas negras. Por ello, desde Recetín proponemos algunas recetas para que los niños disfruten de un modo agradable del rico sabor y de las propiedades de la chirimoya. Empecemos con un batido. Basta con extraer la pulpa de dos chirimoyas y batir la con más o menos leche según queramos el batido de espeso. Como toque final le podemos espolvorear canela o añadir un poco de sirope de caramelo o chocolate. Con la misma preparación del batido anterior podemos preparar una bavaroise si le añadimos tres hojas de gelatina disueltas en un poco de agua caliente. A continuación mezclamos, vertemos en una flanera y dejamos cuajar en la nevera. Si lo que preferimos es una mousse, continuamos usando la mezcla de chirimoya y leche, pero esta vez la ligamos con tres claras montadas a punto de nieve con azúcar y dejamos enfriar. Y por último, ¿qué tal una mermelada? Simplemente ponemos a cocer a fuego lento la pulpa de tres chirimoyas con un vaso de agua y tres cucharadas de azúcar durante treinta minutos, tiempo necesario para que el agua se haya consumido y nos haya quedado una textura ligeramente espesa. Algo hemos avanzado para que los niños se acostumbren a tomar la chirimoya. Pero, ¿se te ocurren más recetas a ti?