Conejitos de la suerte de galleta

Ingredientes

  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gr. de azúcar glass
  • 1 huevo XL
  • 650 gr. de harina
  • 1 chorrito de leche entera

Hoy es martes y 13 y se me ocurrió preparar una receta que nos sirviera de amuleto (para los que somos supersticiosos solamente). ¿Qué tal unas originales galletas decoradas? Con esa forma tan divertida de conejitos de la suerte, creo que incluso que nos podrían servir como galletas navideñas.

Preparación:

1. Con ayuda de las varillas, montamos la mantequilla a punto de pomada junto con el azúcar hasta que nos quede una crema esponjosa, suave y blanquecina.

2. Ahora añadimos sobre la crema de mantequilla unas gotas del aroma de vainilla y el huevo entero. Batimos manualmente hasta que el huevo se integre en la crema.

3. Es el momento de incorporar la harina a la masa. La añadiremos a cucharadas y ayudándonos de un colador. Echándola en forma de lluvia, la harina no formará grumos. Sin parar de batir manualmente con las varillas, conseguiremos ligar la harina en la masa. A última hora añadiremos la leche poco a poco, la necesaria como para suavizar un poco más la masa.

4. Cuando hayamos conseguido una masa uniforme que se despegue de las paredes del recipiente, formamos unas cuatro bolas de masa y las estiramos sobre una superficie enharinada. Debemos darle a todas las láminas el mismo grosor. Lo hacemos en varias tandas para obtener más facilmente un grosor bueno para la masa.

5. Dejamos enfriar las láminas de masa un mínimo de 3 horas en la nevera. Pasado el tiempo de reposo, la masa habrá tomado mayor consistencia y podremos cortarla en forma de conejo (u otra que prefiramos). Antes de cortar, comprobaremos que la masa está lisa, por si debemos pasar un poco el rodillo.

6. Pasamos las galletas a una bandeja de hornear con papel antiadherente, bien separadas entre sí. Volvemos a refrigerar las galletas unos 20 minutos para evitar que pierdan la forma durante el horneado. Los recortes sobrantes de masa, los unimos, los volvemos a estirar con el mismo grosor que el resto de galletas, los cortamos y los enfriamos en la nevera por lo menos 15 minutos.

7. Pasado el tiempo de refrigerado, cocinamos las galletas en el horno precalentado en el horno a 180 grados durante un mínimo de 10 minutos, aunque podrían tardar en dorarse unos 15 o 20, según su grosor y tamaño.

8. Fuera del horno, dejemos reposar las galletas cinco minutos antes de pasarlas a una rejilla.

9. Las pintamos con glaseado blanco y coloreado para decorarlas a nuestro gusto, ayudándonos de un lápiz de repostería.

Imagen: Mysweetaurora

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