Crema de rúcula y tomate, receta colorida

Esta crema fría a base de verduras es una carga de vitaminas que nos entra por los ojos gracias al vivo color de la rúcula y del tomate. Aparte de como crema o chupito de aperitivo, podemos usar esta receta como salsa decorativa de platos de carne o pescado o como dip para mojar nachos o grisines.

Ingredientes (6): 200 gr. de rúcula (o 100 gr. de espinacas frescas y 100 gr. de rúcula), 25 gr. de mantequilla, 25 gr. de harina, 500 ml. de caldo de pollo, 200 ml. de leche evaporada, sal, 600 gr. de tomate rojo y maduro, unas gotas de Tabasco (opcional), 1 chorrito de ketchup, 1 chorrito de aceite, sal, una pizca de azúcar

Preparación: Comenzamos rehogando durante un par de minutos la harina en la mantequilla fundida a fuego medio en una cacerola antiadherente hasta que esté suelta y ligeramente dorada. Entonces añadimos el caldo y cocemos unos minutos para que espese. Retiramos inmediatamente del fuego, salpimentamos y añadimos la leche evaporada. Echamos la rúcula en la crema caliente para que se enternezca ligeramente pero sin perder su característico sabor y color verde. Dejamos enfriar unos minutos. Batimos y pasamos por el chino para que nos quede una crema homogénea.

Para preparar la crema de tomate trituramos los tomates con los aliños y colamos. Servimos ambas cremas bien frías y en dos capas.

Imagen: Telva

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