Crostata de ricotta y tomate, fría o caliente

La crostata es un pastel dulce o salado típico de Italia que básicamente se trata de una gran tartaleta hecha con pasta quebrada.

En este caso, la crostata, que se puede tomar fría o caliente, va rellena de ricotta, un queso fresco blanco muy untuoso y con un sabor parecido a la nata o al mascarpone. La crostata también se suele rellenar con chocolate o mermelada.

Ingredientes: Pasta quebrada, 2 cucharadas de cebolla picada, 2 cucharadas de mantequilla, 4 huevos, 2 tazas de queso ricotta, 1/2 taza de queso parmesano, sal y pimienta, 3 tomates rojos, aceite de oliva

Preparación: Horneamos unos minutos la pasta quebrada. Para ello precalentamos el horno a 180 grados y forramos el molde con papel antiadherente y con la pasta.

En una sartén derretimos la mantequilla y sofreímos en ella la cebolla. Una vez hecha, la agregamos a una mezcla a base de huevos batidos, queso ricotta y parmesano y sazonamos con sal y pimienta. Echamos este preparado dentro del molde con la pasta quebrada.

Horneamos la crostata durante media hora. A unos 10 minutos de cocción, añadimos los tomates en rodajas previamente salpimentados y untados con aceite. Es conveniente dejarlos reposar un rato para que suelten un poco de jugo antes de ponerlos en el pastel para que no lo empapen demasiado durante la cocción. Antes de comerla, le añadimos un toque de aceite de oliva.

Imagen: Photobucket

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