Frutas de invierno (III): El maracuyá

Aunque parezca que las frutas tropicales sólo nos acompañan en verano, en Recetín vamos a aprender algo más sobre las frutas tropicales propias del invierno, como puede ser el aromático maracuyá.

El maracuyá o fruta de la pasión, de la familia de las pasifloráceas, es una fruta originaria de Centroamérica disponible en el mercado desde entrado el otoño hasta principios de primavera, aunque su mejor temporada es en invierno. Existen diferentes variedades como la amarilla o la granadilla.

Su forma es ovalada y el tipo de piel depende de la variedad, que se hace más o menos lisa y dura. El peso del maracuyá varía entre los 30 y los 100 gramos. El color de su piel varía entre el amarillo, el morado o el naranja, en función de la variedad. La capa interna es blanca y la cavidad contiene gran cantidad de pepitas cubiertas de una carne anaranjada o amarilla y verdosa, muy sabrosa y aromática. La granadilla está repleta de crujientes semillas de color negro-grisáceo. Su sabor es agridulce y refrescante, exótico, afrutado, que recuerda al albaricoque o al mango. La pulpa de algunas variedades es gelatinosa, similar a la de la mermelada.

La fruta de la pasión tiene la piel lisa, pero en cuanto empieza a madurar de más empieza a arrugarse y debemos consumirlas con la mayor brevedad. Si no está aún madura, porque el tacto sea duro, se debe dejar a temperatura ambiente para que su sabor se suavice y dulcifique. Una vez madura puede guardarse en la nevera durante una semana o se puede congelar.

El agua es su principal componente. Contiene una alta cantidad de hidratos de carbono por lo que su valor calórico es más elevado que el de otras frutas. Destacar su contenido de provitamina A, vitamina C y respecto a los minerales, el potasio, fósforo y magnesio. Además, contiene una cantidad elevada de fibra.

Imagen: Ahimsa

Recibe las mejores recetas para niños en tu email
No te pierdas nuestras nuevas recetas y recíbelas directamente en tu correo electrónico. ¡Suscríbete a Recetín!
Otras recetas interesantes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *