Hot Cross Buns: bollitos de pasas y naranja


“Bun” significa en inglés pequeño pan o bollo. Estos pequeños bollos de pasas y naranja, se sirven normalmente en Gran Bretaña el Viernes Santo, aunque se encuentran todo el año en pastelerías de la isla. Su nombre proviene de la cruz que se les pone encima, que representa la cruz de Cristo, aunque esto no está claro del todo y las historias varían. Ideales para desayunar, recién hechos o tostados, con mantequilla simplemente y/o con mermelada de naranja amarga.
Ingredientes: 450 g de harina, 11g de levadura de panadería seca, 1 cucharadita rasa de sal, 50 g de azúcar, 1 cucharadita de canela molida, un pellizco de nuez moscada molida, un pellizco de clavo molido, ½ cucharadita de jengibre en polvo, 75 g de cáscara de naranja confitada o la ralladura de una naranja (sólo la parte blanca), 20 cl de leche tibia, 1 huevo batido, 50 g de mantequilla fundida. Para el glaseado: 4 cucharadas soperas de agua, 4 cucharadas soperas de azúcar. Para decorar: 50 g de harina y suficiente agua para hacer un engrudo que sea permanente.

Preparación: en una ensaladera grande, mezclamos la harina, la levadura, la sal el azúcar y las especias. Incorporamos las pasas, la cáscara de naranja confitada o la ralladura de naranja.

Calentamos la leche hasta que esté tibia (es importante que no esté demasiado caliente, que al tocarla con el dedo no nos quememos). Hacemos un hueco en medio de los ingredientes secos (a modo de volcán), y vertemos la leche, el huevo (batido), y la mantequilla fundida. Mezclamos con una cuchara de madera o una espátula hasta que se haga una bola. Si la pasta estuviera demasiado seca, incorporamos un poco de agua tibia. Si por el contrario estuviera demasiado líquida, añadiríamos un poco más de harina.

Ponemos la bola en una superficie limpia y enharinada y la amasamos durante 10 minutos. La transferimos a un cuenco grande, la cubrimos y dejamos que leve en un lugar templado unos 45 minutos. Pasado el tiempo, golpeamos la masa con el puño para hacer salir el aire y formamos 12 pequeñas porciones dándoles forma cuadrada más o menos. Las colocamos en una placa de horno separadas entre sí. Con un cuchillo, hacemos una incisión en forma de cruz en cada panecillo. Dejamos que la masa leve de nuevo durante 30 minutos en un lugar templado. Mientras tanto, precalentamos el horno a 200º C.

Preparamos un sirope mezclando 4 cucharadas soperas de agua y 4 de azúcar, y lo calentamos en el microondas 40 segundos, hasta que adquiera la consistencia de jarabe. Por otro lado, preparamos una pasta con 50 g de harina y suficiente agua para poder trabajarla. La amasamos y hacemos 12 hilos de 5 mm. Cuando acabe el período de reposo de los panes, cortamos las tiras en dos, las humedecemos y las ponemos sobre la cruz que hicimos en los bollos, presionando levemente con los dedos.

Horneamos durante 15 minutos más o menos. Deben de estar dorados y sonar hueco al golpearlos con la hoja de un cuchillo. Al sacarlos del horno, los pintamos con el sirope de azúcar. Mejor tomarlos templados, abiertos a la mitad con mantequilla (y mermelada si se desea). Están mejor el mismo día, aunque al día siguiente los podemos tostar.

Imagen: bbcgoodfood

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