Huevos rebozados con bechamel

Quizás los huevos duros, más por el olor que despiden al cocerlos que por su sabor, no sean santos de devoción de los niños. Los huevos cocidos son una manera muy sana y cómoda de tomar huevo, ya que están libres de grasas y una vez cocidos y sin pelar se conservan varios días en la nevera.

Si a los niños les gustan los huevos duros o has cocido demasiados huevos y no sabes qué hacer con ellos, ahí va una receta para disfrutarlos. Para servirlos, podemos añadirles alguna salsa de tomate o de queso.

Ingredientes: 9 huevos, 1 taza de pan rallado, aceite de oliva, sal, 50 gramos de mantequilla, 100 grs. de harina, 600 ml. de leche, nuez moscada, sal y pimienta

Preparación: Cocemos 8 de los huevos durante 10 minutos en agua con sal. Una vez templados, los pelaremos. Mientras se van enfriando los huevos preparamos la bechamel. Ponemos la leche a calentar en un cazo. En otro cazo derretimos la mantequilla, le agregamos la harina y rehogamos un rato. Añadimos la leche caliente al cazo con la harina y, sin dejar de remover, llevamos a ebullición. Bajamos el fuego, salpimentamos y echamos una pizca de nuez moscada. Dejamos que espese la bechamel sin dejar de remover. Una vez fría y cuajada la bechamel, emborrizamos los huevos con ella. Batimos el huevo reservado, salarlo y rebozamos con él los huevos duros pasándolos primero por el huevo y después por el pan rallado. Repetimos esta operación para conseguir un rebozado más firme. Por último freír en abundante aceite caliente.

Imagen: Precocidosgorena

Recibe las mejores recetas para niños en tu email
No te pierdas nuestras nuevas recetas y recíbelas directamente en tu correo electrónico. ¡Suscríbete a Recetín!
Otras recetas interesantes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *