Las frutas de verano (I): El melocotón

Las frutas de verano (I): El melocotón

Carnoso, jugoso, aromático, dulce… Así es el melocotón, fruta veraniega por excelencia. Si lo encontramos todo el año conservado en almíbar, al natural y de temporada es como mejor podemos tomarlo ya que contiene muchas más propiedades nutritivas y tiene mucho más sabor a fruta.

Existen muchas variedades de melocotón, que varían según el tamaño, color de la piel y de la carne, o del sabor, más o menos ácido o dulce. Pero todas tienen esa piel áspera y con pelusilla que hace que algunos niños sean reacios a pelar o comer esta fruta. No obstante, si lo lavamos bien y le pasamos un paño, la piel se vuelve más lisa, pudiendo incluso comérnoslo sin pelarlo.

Una razón para fomentar el consumo de esta fruta en casa es que España es uno de los países productores de melocotón principales en el mundo. Zonas como Murcia, Extremadura, Tarragona, Barcelona, Aragón, Lérida, Sevilla, Huelva y Valencia practican el cultivo del melocotón.

A la hora de comprar las mejores piezas de melocotón, tenemos que fijarnos en que su piel no presente tonalidades verdosas, pues es eñal de que no está bien maduro ni dulce. El melocotón es muy vulnerable a los golpes ya que rápidamente la fruta comienza a oscurecerse.

Respecto a su valor nutricional, tenemos que decir que el melocotón es rico en fibra. Entre su composición mineral sobresale el potasio, el magnesio y el yodo. Entre las vitaminas, destacan los betacarotenos o provitamina A.

En Recetín ya os hemos preparado postres con melocotón, ¡pero seguimos en la cocina!

Imagen: Lapipadelindio

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