Los colores de los vegetales, todos los nutrientes

De sobra sabemos que una dieta equilibrada, variada en alimentos y rica en todos los nutrientes necesarios para el organismo, es fundamental para la salud de grandes y pequeños. Entre la variedad de alimentos no pueden faltar, como venimos hablando en Recetín, las frutas y verduras.

A veces los niños se acostumbran a unos cuantos platos de verdura que les gustan y no hay quien los saque de ahí. Por ello esta vez os proponemos una técnica de combinación de los alimentos que se basa en unirlos en el menú según su color. Es decir, se trata de que los niños consuman vegetales y frutas de diferentes colores para mantener una alimentación lo más equilibrada posible estimulando a la vez sus sentidos sentidos a través del atractivo de los vistosos platos.

En general entre las verduras y frutas cada color se asocia a un tipo de propiedad nutricional, ya que las diferentes sustancias que contienen son las encargadas de dar uno u otro color a los vegetales. Por ejemplo, los alimentos morados son ricos en antioxidantes, que ayudan a la regeneración celular y a la intensa actividad metabólica en el continuo crecimiento de los niños. Son moradas las berenjenas, remolacha, rábanos, moras, uvas negras, arándanos y ciruelas.

Los alimentos de color rojo como las fresas, cerezas, tomates, manazanas y sandía contienen altas dosis de betacarotenos necesarios para mantener la salud de la piel, depurar las toxinas del organismo y proteger las células.

Los vegetales de color verde contienen altas dosis de fibra que ayuda a mantener un correcto tránsito intestinal. También sirven para prevenir el colesterol, enfermedad incipiente en los niños con una incorrecta alimentación. Dentro de este grupo podemos destacar el brócoli, los kiwis, el pimiento, las manzanas y las verduras de hoja como la lechuga, las espinacas y la col.

En cuanto al blanco de algunos alimentos, este color beneficia a los niños como un buen refuerzo del sistema inmunitario, ya que ayudan a aumentar las defensas del organismo y mejorar su resistencia frente a los agentes que pueden causarnos algún tipo de enfermedad. Aparte las verduras blancas son antioxidantes y ayudan a prevenir el cáncer. Entre estos alimentos destacan las cebollas, nabos, ajos o puerros.

Las frutas y verduras amarillas o anaranjadas ayudan a mantener los huesos, los dientes y la piel fuerte, así como a conservar una vista envidiable. Podemos destacar entre este grupo las naranjas, el mango, el melocotón, las patatas, las zanahorias, mandarinas, la calabaza, las piñas, el plátano o la papaya.

En los siguientes post os propondremos menús de colores que llamen la atención de los niños y se vayan acostumbrando a comer verduras y frutas y beneficiarse de todas sus propiedades.

Vía: Vitónica

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