Los niños en la cocina: decálogo de seguridad

En el post en el que hablábamos de como la cocina era un medio para educar a los niños veíamos que una buena manera de enseñar a los niños a comer sano era cocinando con ellos. El que los pequeños nos ayuden a preparar la comida hace que se sientan motivados a probar nuevos alimentos que él mismo ha preparado, por lo que debemos animarlos para que se sientan orgullosos de un trabajo mejor o peor hecho.

Para empezar a acostumbrarse a estar entre fogones, los niños pueden realizar tareas como lavar las frutas y vegetales, trocear algunos alimentos con las manos, mezclar y amasar alimentos, untar, pelar frutas sin cuchillo (plátanos, mandarinas), retirar desperdicios y limpiar la encimera, ordenar los ingredientes a utilizar sobre la mesa, controlar los tiempos… etc.

Pero en la cocina una de las reglas que debe imperar es la seguridad, más aún si los pequeños están colaborando. Por ello vamos allá con las 10 reglas básicas de la seguridad para los pequeños cocineros.

1. Evitar que los niños manejen aparatos eléctricos y enchufes, especialmente si tienes las manos mojadas.

2. Estar pendientes de las fuentes de calor de la cocina así como de líquidos en hervor para evitar que los niños se quemen. Si accidentalmente no podemos evitarlo, como primera medida se recomienda mantener el área quemada de la piel bajo agua fría.

3. Procurar que los niños no arrojen líquidos directamente sobre el fuego, porque pueden avivarlo, así como otros objetos inflamables como utensilios de madera o trapos de cocina. Lo mismo ocurre con arrojar agua sobre el aceite caliente.

4. Los niños no deben manipular cuchillos u otros objetos afilados y punzantes, por lo que los encargados de cortar y pelar con cuchillos serán los adultos.

5. Hay que tener cuidado con estos objetos a la hora de colocarlos en el cubertero. Deberán estar boca abajo para evitar que los niños echen mano de algún utensilio y, cuchillos boca arriba entre otros cacharros, se corten por descuido.

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6. No pongas alimentos cocidos en un plato o tabla donde haya habido alimentos crudos. Siempre usa un plato limpio para evitar el contagio de bacterias.

7. Orientar siempre los rabos o agarraderas de las ollas y sartenes hacia la parte trasera de la vitrocerámica u hornilla. Por un manotazo o por la baja estatura de los niños podemos golpearlos y volcar los cacharros con comida caliente.

8. Nunca debemos permitir que los niños frían ni echen alimentos en aceite caliente, les pude salpicar más de la cuenta por el miedo que pude causarles el chisporroteo del aceite.

9. Insiste a los niños sobre la limpieza de los alimentos antes de prepararlos así como de la nuestra propia, lavándote las manos con agua tibia y jabón antes de manipular los alimentos, recogiéndote los cabellos o limpiando las encimeras de la cocina.

10. Cuando manipulen comida con las manos, advierte a los niños que no se chupen los dedos o se lleven las manos a la boca. Esto es especialmente importante con los alimentos crudos, tales como masas con huevo o carnes y pescados. Cada vez que manipulen un alimento deben lavarse las manos con agua y jabón y sólo después secarlas con un paño.

Evidentemente, la práctica nos hace que nos vayan surgiendo muchas reglas más, así que no dudéis en advertirnos de ellas a través de los comentarios de Recetín o mediante el grupo de Facebook.

Vía: Bebesymas, Comidakraft
Imagen: Segurbaby

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