Pan de muerto, tradición mexicana

La cocina también se ha globalizado y gracias a los intercambios entre distintas culturas podemos disfrutar cada vez más de recetas de otros lugares. Es el caso del pan de muerto que se prepara para la celebración de la festividad conocida como Día de Muertos. Los mexicanos celebran el día de los difuntos con colorido y alegría. De hecho el pan de muerto se presenta en floridos altares a modo de ofrenda.

El pan de muerto tiene una textura similar a la del ROSCÓN DE REYES o el BOLLO SUIZO. Se puede tomar tal cual o relleno de cremas, yema, espolvoreado con azúcar… Todos están deliciosos así que si quieres ser un poco cosmopolita este HALLOWEEN o DÍA DE TODOS LOS SANTOS, prepara un pan de muertos.

Ingredientes: 500 gramos de harina de trigo, 150 gramos de azúcar, 1 cucharadita de sal, 1 cucharada de levadura en polvo, 3 huevos, 1 cucharadita de agua de azahar, la piel de 1 limón rallada, 150 ml. de agua de cempazuchitl (es una infusión de pétalos de cristantemos que podemos sustituirla por agua mineral o leche), 3000 gr. de mantequilla, azúcar glass.

Preparación: En un bol amplio mezclamos la harina, el azúcar, la sal y la levadura. Aparte mezclamos los huevos con la esencia de azahar y la ralladura de limón. Unimos ambos preparados y comenzamos a amasar hasta que vayamos obteniendo una masa pegajosa.

Entonces agregamos poco a poco el agua de cempazuchitl (o el gua o la leche) y vamos amasando muy bien durante unos 20 minutos hasta conseguir una masa elástica y homogénea.

A continuación incorporamos a la masa 250 gr. de la mantequilla a temperatura ambiente cortada en pequeños trozos. Volvemos a amasar hasta que la masa se despegue. Entonces colocamos la masa en un bol y la dejamos reposar tapada durante una hora hasta que veamos que ha doblado su volumen.

Una vez tengamos la masa fermentada, la dividimos en bollitos del tamaño deseado, los cuales debemos aplastar un poco para simular que tienen forma de tumba. Con dos tiras de masa, haremos una especie de huesos cruzados como los de las calaveras y los colocamos sobre cada bollo de pan. Por último colocamos una bola de masa en el centro del pan y sobre los huesos para hacer el cráneo de la calavera.

Colocamos bien separados unos de otros los panes sobre una bandeja de horno forrada con papel antiadherente y los dejamos reposar una media hora. Mientras tanto precalentamos el horno a 200 grados. Una vez pasada la media hora, metemos los bollos en el horno hasta que se doren bien. Cuando los saquemos del horno, los pintamos con la mantequilla fundida que nos queda y los espolvoreamos con azúcar glass.

Imagen: Lesleytellez
Vía: Univision

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