Pastel frío de queso y espinacas

Este completo y rico pastel fresco es uno de esos platos que te hacen el apaño. Lo puedes dejar hecho de un día para otro en la nevera y comerlo al día siguiente en casa o en la calle. Sirve como aperitivo si lo cortas a trocitos, como primer plato en un almuerzo o como único si es en la cena. Hazlo y dinos qué tal te fue.

Ingredientes: 2 láminas de masa quebrada, 300 gr de espinacas, 100 gr de nata líquida, 100 gramos de queso philadelphia, 100 gr de queso de burgos, 3 huevos, sal y pimienta, otro huevo para pintar

Preparación: Cogemos la pasta quebrada y forramos con ella las paredes y el fondo de un molde redondo. Pinchamos el fondo con un tenedor y ponemos algunos garbanzos. Horneamos la masa unos 10 minutos a horno precalentado a 200 grados. Después sacamos del horno y retiramos los garbanzos.

Para preparar el relleno del pastel batimos una masa a base de los huevos, sal, pimienta, la nata y los quesos. Añadimos las espinacas cocidas y bien escurridas a la masa. Rellenamos el pastel con esta pasta y cubrimos con la otra placa de masa. Pintamos con huevo y horneamos otros tantos minutos hasta que se dore el pastel.

Imagen: Photobucket

Recibe las mejores recetas para niños en tu email
No te pierdas nuestras nuevas recetas y recíbelas directamente en tu correo electrónico. ¡Suscríbete a Recetín!
Otras recetas interesantes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *