Patatas Gratín con sorpresa

El otro día me invitaron a comer al Ritz. No penséis que tengo tanta categoría, no. Fue un almuerzo de prensa a colación de que visitaba nuestro país el presidente del Banco Central Europeo. Pero vayamos al grano, porque, entre tanto glamour y tanta carta de platos indescifrables apareció en el menú una pequeña tartaleta de patatas gratín, menú infantil donde los haya y que cuesta cuatro duros. ¿Será la crisis? ¿O acaso en las guarniciones todo vale?

Yo, claro, encantada, pues mis gustos gastronómicos encajan a la perfección con los de un niño de ocho años. Esto es: chocolate, tomate frito, patatas, pasta, queso y si hay verdura… ¡Ya puede estar bien escondida!

Se me ocurre que este plato de patatas gratín puede ser el disfraz ideal para unas hojitas de espinaca, o dicho de otro modo, utilizarlo para iniciar a los niños en el consumo de verduras, sin que apenas lo noten. Además, en nuestras patatas gratin especiales para peques introduciremos dos ingredientes que les encantan: jamón y queso. ¡Seguro que no podrán resistirse!

Primero pelaremos una patata mediana por cada niño y la cortaremos en finas rodajas. Una vez hecho esto pondremos a hervir en un cazo un poquito de leche con sal, y coceremos dentro las rodajas de patata aproximadamente unos 10 minutos, a fuego medio. Cuando estén blanditas sólo tenemos que sacarlas y escurrirlas cuidadosamente, y reservar.

Utilizaremos esa misma leche hirviendo para escaldar unas cuantas hojitas de espinacas, nada, introducirlas unos segundos y volverlas a sacar. Cuando tengamos todo esto preparado, sólo tenemos que engrasar el fondo de una fuente de horno con un poco de mantequilla e ir colocando rodajas de patata conforme al número de trataletas que veamos podemos realizar.

Con esta base en la fuente, regaremos las patatas con un poco de nata líquida, e iremos construyendo varios pisos de patata con la nata entre medias. En algún lugar de nuestro edificio de patatas colocaremos un poquito de jamós york o bacon, así como una hojita de espinacas. Cuando tengamos la tartaleta construida, regaremos con más nata líquida y espolvorearemos con queso rallado. Entonces lo meteremos al horno, previamente precalentado a 180º, hasta que veamos que las patatas están blanditas, lo que podremos saber pinchándolas ligeramente con un cuchillo.

Se trata de una receta barata, cómoda y que le encantará a los niños, quienes también pueden participar en el proceso de elaboración haciendo montañitas. Así evitaremos que se encuentren la hoja de espinaca por sorpresa y la rechacen, al haberse familiarizado con ella con anterioridad.

Recibe las mejores recetas para niños en tu email
No te pierdas nuestras nuevas recetas y recíbelas directamente en tu correo electrónico. ¡Suscríbete a Recetín!
Otras recetas interesantes

3 comentarios

  1.   Vane dijo

    Muchas gracias! Ayer se lo hice a mis niños y se chuparon los dedos!

    1.    Elena dijo

      De nada, Vane, me alegro mucho de haberle colado a tus niños unas hojitas de espinaca…

  2.   puta dijo

    me encanta comer de todo y kon el lekue lo ago limpiamente comodamente y lo mejor… sanamente !!!
    sk por mi profesion nokturna necesitaba adelgazar un par de kilos para bailar en la barra amerikana y…. bueno si esas kosas y gracias al lekue lo e konseguido!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *