Pollo asado en bolsa, sin ensuciar el horno

El pollo asado en bolsa nos permite disfrutar de una carne jugosa y sabrosa, gracias a que está cocinada en su propia grasa y jugos, sin necesidad de añadir aceite o caldo. A su vez, las verduras y condimentos (vino, especias, cerveza…) que añadamos concentran todos sus sabores en la carne al estar también “presos” en la bolsa. Igualmente podemos cocinar en bolsa otras carnes y pescados, adaptándoles el tiempo de cocción y los aliños. Esta manera de asar es limpia, ya que los jugos no se extienden en la bandeja de hornear ni la grasa salpica al resto del horno.

Ingredientes: 1 pollo limpio de vísceras, hierbas, 1 limón, 1 chorrito de vino, 1 chorrito de aceite (opcional), pimienta y sal

Preparación: Comenzamos impregando bien el pollo en sal y pimienta tanto en su interior como por la piel. Espolvoreamos con las hierbas y le introducimos dos cuartos del limón y otros dos los metemos en la bolsa.

Ponemos el pollo en la bolsa y añadimos el vino y el aceite. Cerramos la bolsa con su precinto, agitamos bien y ponemos en horno precalentado a unos 190 grados durante 90 minutos. La posición de la bandeja debe ser intermedia.

Una vez finalizado el asado, abrimos la bolsa con cuidado, retiramos la salsa y trinchamos el pollo. Podemos dorar el pollo fuera de la bolsa en el grill antes de partirlo si queremos una piel más crujiente y dorada.

Con los jugos podemos hacer una salsa, añadiendo espesante o harina.

Imagen: Quecocino, Flavorseal

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2 comentarios

  1.   Jorge dijo

    Pero la bolsa es cualquira o una espacial.

    1.    Alberto Rubio dijo

      Bolsas especiales para hornear que venden en el supermercado o en tiendas de menaje de cocina.

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