Potaje de garbanzos con espinacas

El garbanzo es uno de los ingredientes fundamentales en la dieta mediterránea. A la hora de cocerlos, a diferencia del resto de las legumbres, se debe partir de agua templada con el fin de evitar su endurecimiento.

Voy a necesitar, para cuatro personas:½ kg de garbanzos ¼ kg de espinacas 150 gr de zanahorias 2 cebollas 1 tomate 2 huevos duros1 dl de aceite de oliva Ajo Laurel Pimienta Perejil Sal Anoche puse a remojo los garbanzos con agua tibia y sal.

Esta mañana, después de escurrirlos, los he echado en una olla con agua hirviendo. He añadido un poco de aceite, la zanahoria, la cebolla, la hoja de laurel, los dos dientes de ajo y un poco de perejil fresco. Lo he dejado cocer todo hasta que los garbanzos han estado blandos. ¿Cuánto tiempo? No lo sé. Dos horas mínimo. De vez en cuando dejo mi lectura (“Paraíso inhabitado”, Ana María Matute, Editorial Destino, 2008) y pruebo un garbanzo. ¿Que está duro? Démosle cinco páginas del libro. O diez. Mientras tanto había puesto a cocer las espinacas en otra olla. No es tan complicado. Sabemos hacer dos cosas a la vez. Yo soy vieja y puedo tener los garbanzos en un fuego, las espinacas en otro y el libro sobre la mesa de la cocina. ¿Cuál es el problema? Cuando las espinacas están hechas (basta con probarlas), las he escurrido, las he picado y las he añadido a la cazuela de los garbanzos.

Todo está demasiado caldoso y los unicornios corretean por los pasillos. Por eso retiro de la olla la cebolla, la zanahoria y una cucharada de garbanzos, y lo paso todo por un tamiz. El puré obtenido lo añado de nuevo a la olla y lo mezclo bien.Ahora debo dejar el libro para la tarde, porque el potaje requiere toda mi atención.En una sartén he frito un poco de cebolla picada fina, un ajo, un ramito de perejil picado, un poco de pimienta y el tomate. Cuando ha estado hecho el sofrito, lo he desleído en un poco de caldo del potaje y lo he añadido a la olla. Lo he probado y he corregido el punto de sal.Ya está. Lo serviré en un plato hondo y lo acompañaré con tostones de pan frito, un buen vino de la tierra y una sonrisa.¿Que es complicado? Quizás. Pero más complicada es la vida, y vivimos.

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