Scones de arándanos ¿desayuno o merienda?

Scones de arándanos ¿desayuno o merienda?

Los scones, procedentes de cocina anglosajona e imprescindibles en la hora del té, son unos pastelillos no demasiado dulces que también se hacen en elaboraciones saladas con queso y beicon por ejemplo. Estos scones incorporan arándanos frescos, pero puedes usarlos también congelados. Ideales para los no muy golosos. Si la masa quedara pegajosa que no se pudiera despegar del cuenco, añade un poco más de harina. Si quedase demasiado compacta, incorpora un poquito más de leche.

Ingredientes: 225 g de harina con levadura incorporada, 1 cucharadita rasa de levadura química, 25 g de azúcar (o un poco más a voluntad), 1 pellizco de sal, 80 g de mantequilla bandita, 75 g de arándanos frescos, 50 ml de leche, 2 huevos.

Preparación: precalentar el horno a 220 º C. En un cuenco amplio o ensaladera, mezclar con los frotando entre las yemas de los dedos la harina, el azúcar, la mantequilla, la levadura y la sal. La mezcla debe quedar como pan rallado grueso.
En otro cuenco, mezclamos bien 1 de los huevos con la mitad de la leche. Incorporar con una espátula la mezcla de huevos a la de harina. Incorporar los arándanos con cuidado de que queden distribuidos por la masa.

Los las manos enharinadas, despegar la masa del cuenco y llevarla a una superficie enharinada también. Poner un poco de harina más sobre la masa y aplastar con las manos hasta que la masa tenga un grosor aproximado de 1.5 cm y con una forma redonda.

Con un cuchillo de sierra pasado por harina previamente, hacer cortes como si de una pizza se tratase en la masa. Los sacamos con ayuda de una espátula o similar y los vamos colocando en una bandeja de horno engrasada, con papel sulfurizado o sobre una lámina de silicona. Batimos el otro huevo con el resto de la leche y pintamos los scones en toda su superficie. Hemos de separarlos unos de otros pues aumentarán su tamaño y se pegarán. Hacer dos tandas si fuera necesario. Los horneamos durante 10 minutos. No hemos de pasarnos de cocción pues quedarán demasiado secos.

Se sirven templados (al día siguiente los puedes tostar ligeramente en el tostador o en sartén) con mantequilla y mermelada o con nata montada casera.

Imagen: woodfiredkitchen

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