Sopa de queso, tempura de pescado y coulant: un menú calentito

Menudos días de frío por los que estamos pasando. Este año en más de una ciudad o pueblo de España la nieve de la Navidad no van a verla como decorado sino real. Lo mejor para reconfortar a los invitados que llegan a casa helados de frío es ofrecerles un plato caliente. En este caso nuestro menú tiene tres, hasta el postre es en caliente.

Comenzamos con una sopita de queso servida en un cuenco de pan, que por su sabor y presentación gustará mucho a los niños y no se aburrirán de ella. El segundo plato es una brocheta de tempura de mariscos y pescado, calentita y crujiente, recién salida de la sartén. Y de postre, un coulant de chocolate, un bizcochito caliente que al abrirlo brota de su interior un delicioso chocolate fundido.

Para comenzar con la sopa de queso ponemos en una olla a sofreír media cebolla y un diente de ajo. Seguidamente añadimos tres tazas de un queso fuerte rallado y una tarrina de queso blanco para untar. Removemos y echamos tres tazas de caldo de pollo. Dejamos cocer a fuego lento y cuando se vaya derritiendo la mezcla añadimos dos tazas de leche, un poco de pimentón y algunas especias elegidas como pimienta u orégano. Pasamos por la batidora. Ahuecamos unos panes del tamaño de un cuenco, los horneamos para que aumente su consistencia y servimos en ellos la sopa.

Para la tempura podemos elegir los pescados y mariscos que veamos que mejor se adaptan al gusto de los niños. El pescado blanco, por su delicadeza, siempre es el mejor Aunque hay niños que se llevan bien con los sabores especiales del salmón, el pez espada o el atún. Respecto a los mariscos, unos langostinos y calamaritos pueden ir bien. Ensartamos los trocitos de pescado en una brocheta y los rebozamos en la masa de tempura. Freímos en aceite bien caliente. Servimos acompañado de alguna salsa para pescados como la tártara o la rosa.

El coulant, aunque parezca que no, es muy sencillo de hacer. Montamos 200 gramos de mantequilla 150 gramos de azúcar glas. Añadimos cinco huevos grandecitos, batimos y echamos 110 gramos de harina de repostería y un poco de canela. Ligamos bien la masa para añadir 220 gramos de chocolate fundido y una pizca de cacao en polvo y sal. Vertemos la masa bien homogénea en flaneras individuales untadas con mantequilla. Precalentamos el horno a 180º C y metemos los moldes durante 7 minutos. Este tiempo será el suficiente para que se cueza la parte exterior mientras que la interior sólo le dará tiempo a fundirse y entibiarse convirtiéndose en una deliciosa crema de chocolate.

Imágenes: Cocinandofacil, Lacocinadejoseluis, Muydemiguel

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