Tarta Alaska: tostada por fuera, helada por dentro

La tarta alaska es un clásico entre las recetas de repostería. Es característica por su peculiar contraste entre el merengue quemado y su interior de helado. Como postre, como merienda o como tarta veraniega de cumpleaños, así puedes disfrutar de la tarta alaska. No hay excusas para no ponerte a hacérsela a los chicos. Además en Recetín ya aprendimos a hacer merengue.

Ingredientes: Helados surtidos, 1 plancha de bizcocho, merengue, azúcar

Preparación: Primeramente cogemos un molde rectangular y lo rellenamos con tantas capas de helado como gustos queramos meter en la tarta. Es mejor ir poniendo los helados a temperatura ambiente para poder manejarlos mejor, por lo tanto tendremos que ir congelando capa por capa. Una vez estén todos los helados bien congelados, desmoldamos la barra helada y la ponemos sobre una lámina de bizcocho del tamaño de su base. Montamos las claras con el azúcar y un poco de sal para hacer un merengue bien firme y cubrimos el helado con la ayuda de una manga pastelera, formando picos. Esparcimos azúcar por el merengue y lo tostamos con un soplete. También podemos echarle un poco de licor y flambearlo, siempre teniendo precaución de no quemarnos.

Imagen: Bonappetit

Recibe las mejores recetas para niños en tu email
No te pierdas nuestras nuevas recetas y recíbelas directamente en tu correo electrónico. ¡Suscríbete a Recetín!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *