Tronco de Navidad, un clásico entre los postres navideños

Tronco de Navidad, un clásico entre los postres navideños

El tronco de Navidad es uno de esos pasteles navideños que nunca pasa. Será porque es una delicia y será por las muchas variantes que ofrece en su preparación. El clásico es el de bizcocho relleno de trufa o nata y cubierto de chocolate. Pero nos podemos permitir el lujo de jugar con esos tres elementos (tipo de bizcocho, clase de relleno y variedad de cobertura) para hacer un tronco original y exquisito.

Nosotros vamos a proponeros un tronco clásico que pueda gustar a toda la familia y también a los niños ya que se compone de bizcocho de vainilla, relleno de nata y cubierto con chocolate. Los más atrevidos no desesperéis, que ya habrá lugar de preparar un tronco diferente. En Recetín tenemos para largo con las propuestas de Navidad.

Ingredientes: 150g de harina, 300g de azúcar, 4 yemas de huevo, 4 claras de huevo, 1 vaina de vainilla, 100g de mantequilla, 500 ml de nata montada, 300g de chocolate fondant, sal, azúcar glas

Preparación:

Comenzamos elaborando el bizcocho. Batimos 4 yemas de huevo con 150g de azúcar hasta que estén espumosas. Abrimos la vaina de vainilla y le agregamos las semillas interiores a las yemas.

Derretimos 100g de mantequilla y añadimos la harina tamizada. Mezclamos con las yemas.

Batimos las claras de huevo a punto de nieve e incorporamos a la mezcla con una pizca de sal.

Vertemos esta masa sobre un molde rectangular amplio y bajo forrado con papel antiadherente y metemos en el horno precalentado a 220º durante unos 10 minutos.

Ahora humedecer un paño de cocina limpio, colocamos sobre la mesa de cocina y volcamos encima la plancha de bizcocho, quitando el papel con cuidado. Enrollar el bizcocho con la ayuda del paño formando un cilindro y lo introducimos en el frigorífico durante una hora para que se enfríe y quede firme.

Montamos la nata con el azúcar y añadimos otro poco de vainilla.

Sacamos el rollo de bizcocho del frigorífico y desenrollamos. Lo untamos con la nata y enrollarmos de nuevo el bizcocho con ayuda de un paño o una esterilla. Introducir en el congelador durante una hora.

Derretimos el chocolate troceado al baño maría y una vez que ha enfriado un poco cubrimos el rollo de bizcocho. Con un tenedor dibujamos las vetas de la corteza del tronco e introducir en el frigorífico de nuevo.

Antes de servir adornamos con azúcar glas.

Vía: Masslive

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