Las frutas de otoño, en todo su esplendor (I)

Las frutas de otoño, en todo su esplendor (I)

Anoche retrasamos el reloj una hora y mañana comienza la última semana de octubre. Los niños ya están de lleno metidos en la rutina escolar. Estamos en pleno otoño. Y que mejor manera de disfrutarlo que tomando las frutas que son propias de esta estación. Comer frutas de temporada significa comer la fruta con más sabor y mejores propiedades nutricionales, cosa que conviene a la salud de los niños en unos meses en los que ya deben rendir al cien por cien y en los que empiezan a aflorar el frío, los resfriados y la gripe.

Pero tomando frutas de estación, también cuidamos el medio ambiente, ya que éstas requieren un menor esfuerzo para su cultivo y cosecha. Por otro lado, ni que decir tiene que si compramos en el mercado frutas de la época nos ahorraremos algunos euros.

Como vemos, todo son ventajas. Vamos por tanto a conocer cuáles son las frutas típicas del otoño.

Comenzamos con la uva. La recolección de la uva se lleva a cabo en cuanto es posible la etapa de maduración, lo que sucede entre mediados de septiembre y final de noviembre. Por tanto, las uvas frescas de temporada se pueden degustar durante los meses de otoño. Respecto a su valor nutricional, son ricas en azúcares, lo que convierte a la uva en una fruta más calórica que el resto, aunque consumidas con moderación no supone ningún problema.

uvas

Las uvas poseen además vitaminas como el ácido fólico y la B6, y minerales como el potasio y el magnesio. En las uvas abundan diversas sustancias con reconocidas propiedades antioxidantes tales como los taninos y polifenoles.

Como traba para que los niños las consuman, están la piel y las pepitas, pero con paciencia pueden limpiarse perfectamente y así no renunciar a las excelencias de la uva.

Continuamos con el caqui. Es una fruta tropical de origen chino, caracterizada originalmente por un sabor áspero que echaba para atrás a grandes y pequeños. Pero poco a poco han ido apareciendo variedades de caquis que son más dulces y suaves al comer, de una textura parecida la melocotón y la manzana, como el persimon y el sharoni. De todas formas, es una fruta ideal para hacer mermelada o para batir como bebida o como mousse.

caqui

Hablando de su valor nutricional, el caqui posee un gran contenido en agua. Al igual que la uva, aporta una cantidad importante de hidratos de carbono, por lo que tomado en cantidades correctas puede ser una fuente de energía para los niños. Respecto de su contenido de vitaminas y minerales, destaca la provitamina A o beta-caroteno, que le confiere su color característico, la vitamina C y B, y el potasio.

Y hasta aquí podéis leer. En post siguientes continuaremos hablando de las frutas de otoño. Así que no hay excusa para que los niños no empiecen, si no lo han hecho ya, a consumir uvas y caquis.

Imagen principal: Web de la pintora Antonia Blaya

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