Hoy os damos otra idea más que suele gustar mucho a grandes y a pequeños: unos calabacines con patatas al horno llenos de sabor gracias al jamón serrano y a la mozzarella. ¿Queréis ver cómo se hacen? Pues seguid leyendo porque es sencillísimo. Lo que más tiempo llevará es el horneado pero si seguís las explicaciones veréis que no tiene mucha complicación. El jamón aporta sabor y la mozzarella hace nuestros calabacines aún más atractivos.

El puré infantil de patata, zanahoria y pollo es de las papillas universales, o sea, de esas que se han hecho en todas las casas. Es muy económica, sencilla y rápida de hacer así que os recomiendo que la preparéis en casa ya que no supone ningún esfuerzo.

Tanto la patata como la zanahoria son de los primeros vegetales que se pueden incorporar en la dieta de los niños y por su sabor dulce se lo comerán bien. Mientras que las carnes blancas, como la de pollo, se puede incorporar a partir de los 7 meses, lo que nos permitirá ir enriqueciendo sus comidas poco a poco.

Suele ser una legumbre que gusta a los niños, sobre todo si la consumen desde pequeños. Cuando son bebés disfrutan cogiendo los guisantes, uno a uno, con sus deditos, con la intención de llevárselos a la boca. ¡Les encantan! Cocinarlos de este modo es de lo más sencillo. Además utilizamos guisantes congelados por lo que es una de esas recetas que nos sacan de un apuro en cualquier momento.

La porrusalda de Cuaresma, como todos los platos típicos de esta época previa a la Pascua, es austera y sencilla aunque a la vez es saciante para reconfortarnos de las jornadas más frías de la primavera.

De esta receta típica del País Vasco hay muchas versiones pero nosotros hemos escogido esta hecha sólo con verduras. Sus ingredientes son básicos y llenos de vitaminas y minerales que nos ayudarán a llevar una dieta equilibrada.